Durante años hemos viajado entre ciudades y fronteras, llevando con nosotros una peste que no mata, pero incomoda: la de las verdades incómodas, las contradicciones públicas y los absurdos institucionales. Nuestra red —editorial, no biológica— ha dejado su marca en distintos puntos del mapa, y ahora ha llegado a Chihuahua.
LA FIEBRE SE COMIENZA A ESPARCIR
ESPARCIR
LA FIEBRE SE COMIENZA A ESPARCIR
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Durante años hemos viajado entre ciudades y fronteras, llevando con nosotros una peste que no mata, pero incomoda: la de las verdades incómodas, las contradicciones públicas y los absurdos institucionales. Nuestra red —editorial, no biológica— ha dejado su marca en distintos puntos del mapa, y ahora ha llegado a Chihuahua.